sábado, 25 de febrero de 2012

ELIODORO YNSFRÁN PEREYRA


Investigación y notas por Víctor M. Oxley Ynsfrán

Don Juan Vicente Pereyra Ayala, sobreviviente de la Guerra Grande que enfrentó el Paraguay contra la Triple Alianza de Argentina, Brasil y Uruguay, nació en Ca´apucú el día 10 de abril de 1854 y fue bautizado en la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Paraguarí el día 12 de abril de 1854. Sus padres fueron Don José María Pereyra y Doña María del Pilar Ayala. Don Vicente Pereira llegó hasta orillas del río Aquidaban acompañando y empuñando la lanza, en lo que restaba del ejército paraguayo en aquella épica epopeya. Estaba bajo la tutela de su padre quien con el grado de alférez 2do. de infantería era oficial del ejército paraguayo (tal vez emparentado con el ya extinto en esos momentos Coronel Francisco Pereyra). El niño soldado, conjeturamos llegó hasta Cerro Corá y no quedó en los campos de Acosta Ñu, por la relación protectora de su madre y familia en el parentesco directo con el alférez 2do. de infantería y el jefe de Estado Mayor el Cnel. Francisco Pereyra, su madre Doña María del Pilar Ayala de Pereyra fue Residenta acompañando al ejército en campaña.


Ya en la postguerra y afincado en la ciudad de Areguá, una de las hijas de Don Juan Vicente Pereyra Ayala fue Doña Juana Bautista Pereyra Rejala, hija que tuvo junto a Dominga Rejala; Juana Bautista se casó con Pedro Mártir Ynsfrán en la Iglesia Catedral Nuestra Señora de la Candelaria de la ciudad de Areguá; siendo así, en la página 56 del libro de matrimonios parroquial, el acta dice cuanto sigue:

“En esta Iglesia Parroquial de Areguá, a seis de noviembre de mil novecientos cinco, Yo el cura excusador de esta, abajo firmado, estando su Señoría […] Monseñor Bogarín en visita pastoral en   este pueblo, quien dispenso las tres conciliares proclamas, casé   por solemne dispensorio in Facie Ecclesiae a Pedro Mártir, soltero de veinte y cinco años, natural y vecino de esta parroquia e hijo natural de Rosenda Ynsfrán con Juana Bautista Pereyra, soltera de veinti y cuatro años, natural y vecina de la misma feligresía e hija natural de Dominga Rejala y reconocida de Vicente Pereyra, quienes recibieron las bendiciones solemnes, asistieron en la misa nupcial en la que, previa la confesión sacramental, comulgaron.   Testigos Fidel Rodas y su esposa Dorotea Mesa de que certifico.
                                                          José L. Fernández”.

Como fruto de la unión, mencionada líneas atrás nace Don Eliodoro Ynsfrán Pereyra –entre seis hermanos: Mateo, José del Carmen, Luciana, Simeona y Evangelista- un 3 de julio de 1911 en Kokue Guazú, compañía del distrito de Areguá en el Paraguay.  

En cuanto a las hermanas de Don Eliodoro podemos decir de Luciana citando el acta de bautismo que se encuentra en las páginas número 171 y 172 que:

“En esta Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Candelaria de Areguá a quince de mayo de mil novecientos doce yo el infrascripto cura bautizé solemnemente a Luciana nacida el ocho de enero de mil novecientos doce hija legítima de Pedro M. Ynsfrán y de Juana B. Pereira, siendo madrina Genis de González de que certifico. Constantino Olaizola”



Para el caso de Simeona en el acta que se encuentra en la página 121 del libro respectivo se lee lo siguiente:

“En esta Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Candelaria de Areguá, a siete de febrero de mil novecientos veinte y dos, yo el infrainscripto cura Presbítero Constantino Olaizola, Cura párroco, supli las sagradas ceremonias del bautismo a Simeona, nacida el cuatro de mayo de mil novecientos diez y seis, hija legítima de Pedro M. Ynsfrán y Juana B. Pereira, fue bautizada por el infrascripto, siendo madrina Mercedes de Maqueda, de que certifico. Constantino Olaizola ."


El acta bautismal de Evangelista, página del libro de bautismos número 121 dice cuanto sigue:

“En esta Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Candelaria de Areguá, a siete de febrero de mil novecientos veinte y dos, yo el infrainscripto cura Presbítero Constantino Olaizola, Cura párroco, supli las sagradas ceremonias del bautismo a Evangelista, nacida el veinte y un de setiembre de mil novecientos diez y nueve, hija legítima de Pedro Mártir Ynsfrán y Juana Bautista Pereira, fue bautizada por el infrascripto, siendo padrino Manuel Maqueda, de que certifico. Constantino Olaizola ."


El padre de Don Eliodoro Ynsfrán Pereyra fue Don Pedro Mártir Ynsfrán, en el acta de bautismo –página 250 del libro respectivo- se puede leer lo siguiente:

“Ynsfrán
Pedro Mártir

El día diez de abril de mil ochocientos ochenta y dos, Yo el infra   inscripto cura de la parroquial Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria de Areguá, suplí la sagrada ceremonia del santo óleo y crisma a un párvulo llamado Pedro Mártir, nacido el día diez y ocho de enero de mil ochocientos ochenta y dos, hijo natural de María Rosenda Ynsfrán, siendo padrino Isidoro Morales, y fue bautizado privadamente por el facultado Juan Bautista Pereyra, de que doy fe.
                                                           José M. Núñez”.


Podemos afirmar, por otro lado,  que el apellido “Ynsfrán”, lleva más de 500 años por estas tierras del Plata. En lo que respecta a Paraguay, estuvo desde los inicios mismos de la llegada de los españoles por sus parajes. En este punto, hay que hacer algunas aclaraciones.

En la expedición al nuevo mundo de Don Pedro de Mendoza, lo acompañaron hombres a parte de españoles también de otras nacionalidades. En la segunda fundación de Buenos Aires, participaron del hecho, paraguayos y otros según la crónica de la refundación. En esta figura un tal Pedro (de) Isbran, presumiblemente Vasco. El apellido “Isbran” es difícil de encasillar, esto desde la óptica de desentrañar el origen del citado. Cuando se lo cita como Vasco se dan una serie de posibles relaciones. Lo concreto es que el apellido no es originario del lugar, sino que tiene orígenes en Flandes, es decir se lo puede filiar a esa región cultural. Lo más probable es que tenga raíces en la palabra “Ijsbrand” que luego es transcripta y fonetizada en el “Isbran” Vasco. Si esto fuera así, el citado Pedro Isbran, aventurero de la conquista del Rio de la Plata, fue un soldado que acompaño a los hidalgos hijos de España en tal proeza. Por ello es que al acompañar a Juan de Garay en la fundación de Santa Fé y de Buenos Aires es nombrado como de origen “americano” y no criollo o español, además es esposo de una española, Doña Ángela de Aguilera. Por ello lo hacen participe en la asignación de tierras en el Barrio, hoy Vicente López de Buenos Aires. En la evolución de este apellido encontramos una nueva instancia en la cual muta su transcripción una vez más. En el Vasco perdió la “j” y la “d” final. Más en tierras del plata cambia a Ynsfrán; ganando en su estructura léxica varias letras, como son la “n” y la “f”. Estos cambios son posibles de explicación debido a cambios que la lingüística legaliza en ciertos criterios.

Del alemán “ijzer” hierro, y “brand” fuego o espada; de esto se lo puede traducir por “espada de hierro”.  En holandés, Y, en el deletreado del viejo holandés, la Y griega o Ypsilon, substituye al digrama “IJ”. Por ello es que los nombres de inmigrantes holandeses a los Estados Unidos y Canadá fueron inglesados a menudo, de modo que IJ se convirtió a Y; por ejemplo, el apellido Spijker se convirtió Spyker.

Algunas enciclopedias, como la Winkler Prins, 7ma edición, clasifica “ij” como una sola letra colocada en medio de x y z. Las Guías telefónicas, así como las páginas amarillas en los países bajos, clasifican (pero no en Bélgica) “ij” e “y” y, como si fueran equivalentes. Gracias a esto, por ejemplo ciertos apellidos como ser “Bruijn” y “Bruyn” fonéticamente suenan iguales. El equipo holandés del balompié de Feyenoord cambió su nombre del “Feijenoord original” a “Feyenoord” después de alcanzar algunos éxitos internacionales. Esto fue hecho como reacción a la gente extranjera quien lo pronuncia de esa manera. El Distrito de Feijenoord en Rotterdam, en donde está el equipo escribe su nombre usando la original “ij”. Los nombres de los jugadores del balompié Johan Cruijff y Ruud van Nistelrooij se escriben a menudo como Johan Cruyff y Ruud van Nistelrooy

La capacidad de transcripción de un escribiente depende de su cultura adquirida en cifrar la lengua. Por ello es que muchos apellidos extraños a estos, que vistos en la imposibilidad de escribir correctamente los nombres extranjeros desde el manejo de su propia lengua y los instrumentos propios en cuanto de conjuntos gráficos, los llevo a la transcripción errónea o mutada del origen, hecha según su habilidad etimológica y lingüística, claro que con todas las limitaciones de ello, por esto es que, como estamos viendo, el “IJsbrand” holandés pasa a “Isbrand” Vasco y luego, en vertiente americana como el “Ynsfrán” paraguayo.

En el Paraguay encontramos a Doña MELCHORA YNSFRÁN casada con Don MIGUEL CIRILO LÓPEZ, de entre todos los hijos de este matrimonio nace el que llegaría a ser presidente del Paraguay, Don CARLOS ANTONIO LÓPEZ YNSFRÁN. La familia de Doña Melchora Ynsfrán, abuela del Mariscal Francisco Solano López, aportaría como oficial del ejército paraguayo, entre otros a Don JULIÁN YNSFRÁN, que con el grado de Capitán sería el último director de la Fundición de hierro de Ybycuí; este valiente oficial fue degollado por el ejército uruguayo, le sobrevivió su hijo FACUNDO DOLORES YNSFRÁN CABALLERO, hijo de su matrimonio con Doña ASCENSIÓN CABALLERO, hermana del General Bernardino Caballero. También fue malograda la vida de JULIANA YNSFRÁN, hermana de Julián y esposa del Coronel Francisco Martínez, heroico defensor de Humaitá hasta su racional rendición exhausto por la hambruna, producto del cerco del ejército aliado que ya tenía totalmente sitiada la plaza; Juliana fue lanceada por orden del mariscal López en San Fernando por el sólo hecho de la capitulación de su marido con el ejército invasor. También el médico –quien llegara a ser senador del parlamento nacional y uno de los primeros médicos egresados en el Paraguay- FACUNDO YNSFRÁN malograría la vida al ser asesinado en un confuso incidente en el parlamento Nacional siendo senador en el año de 1902. 

Volviendo a don ELIODORO YNSFRÁN PEREYRA, pasó los primeros 3 años de escolarización en su pueblo natal. Luego se traslada a la casa de su tío CASIMIRO YNSFRÁN en Asunción, quien lo matricula en el Colegio de San José de la capital. Reside con el hermano de su padre en la calle Lugano a pasos de la Iglesia de Cristo Rey. Don PEDRO MARTIR YNSFRÁN, padre de Don Eliodoro, se enfila en armas en la revolución del año de 1922, en esta es herido de bala, grato recuerdo que llevara como estigma a lo largo de toda su vida –este testimonio fue dado a Víctor y Lourdes Oxley, quienes conservan una entrevista grabada de estos hechos-. 

De sus años por el colegio de San José, contaba que en el internado, disfrutaba de juegos de pelota vasca o Frontón, en un paredón que tenían en el colegio. Recordamos que cuando se refería a ello llamaba al juego pelota-vaca, y en un intento por rectificarlo le repetíamos que el juego se llamaba pelota-Vasca y él insistentemente nos corregía que no, y que correctamente la denominación era “pelota-vaca”, y así en eterna dialéctica cuando había ocasión entrabamos en este círculo vicioso; hasta que un día, desde mis clases de Francés me di cuenta que abuelo Eliodoro pronunciaba como lo hacían los padres bayoneses, es decir, no pronunciaban la “s”, quedando como insistentemente él nos lo repetía. Y así gano la fonética francesa a la gramática castellanizante.

Por aquellos años, recordaba que era un “pequeño clero”, pues en el régimen del internado había aprendido a ayudar misa, y en ese entonces el culto se hacía en laxo latín. Cuantas veces nos enseño el “Padre Nuestro”, el “Ave María” o el “Credo” –como se lo enseño el pa´í Sobá o padre Saubate- en esa lengua; claro que para nosotros era como un juego en el cual repetíamos cual niño que aprende a hablar balbuceante, y no hacíamos mucho esfuerzo por retener la pronunciación ni mucho menos los significados. Relataba que los días de franco, cuando abandonaba el internado, debía salir vestido como un sacerdote con sotana, hoy lo veríamos como un acolito del Opus Dei seguramente. No está de más recordar cuando nos contaba las travesuras en la sacristía, cuando en puño, a modo de merienda, las crocantes ostias sin consagrar iban a la boca, acompañadas con un poquito de vino, para hacer correr por la garganta aquel festín sagrado.

Ya siendo mozo se enrola en el ejército, pues el pa´í Chenú o Cheneau –uno de sus preceptores del Colegio de San José, ante la consulta a los padres de don Eliodoro, de enviarlo a Francia con fines de estudios eclesiásticos, y la oposición de estos al pedido-, lo presenta ante el Mayor Delgado quien en ese momento estaba a cargo de la plaza militar que tenía como base al cuartel de Campo Grande o Ñu Guazú. De aquí fue trasladado al regimiento de Infantería 5 “General Díaz”, bajo el mando del entonces Capitán Rafael Franco, estando este como jefe de guarnición en Bahía Negra. Estando en estas latitudes, en setiembre de 1928, una compañía del Regimiento de Infantería 3 “Quijarro” boliviano, al mando del Teniente Filiberto Lozada y teniendo al Teniente Tomás Manchego como su segundo, fundaron el fortín “Vanguardia”, a 10 kilómetros del río Negro, entre el fortín “Galpón” paraguayo y el fortín “Vitriones” boliviano. En miras a este hecho, el comandante Franco ordena al batallón número 9, al mando del Teniente primero Antonio Ortigoza, partir el 4 de setiembre a las 9 p.m. al encuentro de los bolivianos en el fortín recién fundado. Llegan a las 430 a.m. y se sucede el encuentro. Don ELIODORO YNSFRÁN PEREYRA en testimonio a sus nietos Víctor y Lourdes Oxley Ynsfrán relataba: 

«El destacamento bolí aún se encontraba durmiendo, pero pronto fue puesto sobre aviso por los centinelas al observar la presencia de nuestros jinetes: mi camarada Grance, se adelantó con bandera blanca. Fue recibido. A Lozada y Manchego les entregó una nota firmada por el Teniente Ortigoza que decía: “Sabedores los paraguayos de que ustedes ocupan territorio nuestro, les damos diez minutos de plazo para esperarnos con pabellones armados a cien metros al sur del cuartel. En caso contrario romperemos fuego”. Los bolí no sólo no acataron la intimación, sino que el Teniente Manchego hizo un disparo en dirección hacia donde nos encontrábamos. Inmediatamente comenzó el ataque. Todos gritamos “Viva el Chaco paraguayo” e iniciamos el ataque. Se combatió durante media hora. El teniente Manchego en vista de la imposibilidad de contener nuestro decidido ataque, ordenó la retirada hacia Vitriones, pero ya nuestro destacamento había cortado los caminos, por lo cual cayeron prisioneros los dos oficiales y 23 soldados. Hubo 5 muertos bolivianos y ninguna baja paraguaya. Por la tarde, llevamos a los prisioneros al fortín Galpón y quemamos las instalaciones del fortín Vanguardia antes de replegarnos a Bahía Negra.» 

Este hecho militar, casi es la desencadenante temprana de la guerra del Chaco, pues causo muchas fricciones –tanto diplomáticas como militares-, en un ambiente ya marcado por el destino fatídico de un enfrentamiento en puertas inevitable.

De vuelta a la vida civil, una vez desmovilizado del servicio militar, en lo que va de los años 30-31 se emplea junto a su padre en el club de regatas “Mbigua”; estando en labores en este, en fecha 23 de Octubre, escucha desde la playa de la bahía de Asunción frente al palacio de López un sonido que le era familiar, el eco mortal de la ráfaga escupida por metralleta en los mismos jardines de la sede del gobierno. Se había consumado la ofrenda del sacrificio de sangre innecesario, regando la propia tierra al calor de la irracional turba, manipulada por hábiles políticos que manipulan las frágiles mentes juveniles que ya impacientes quieren defender a la patria profanada.

En cuanto estalla la guerra por el Chaco paraguayo con Bolivia -la remesa del joven sub-oficial Don Eliodoro Ynsfrán Pereira- en la reserva es una de las primeras en ser convocadas, por ello es que se embarca rumbo al chaco destinado al sector de Nanawa.

En enero de 1933, en las acciones bélicas en el frente de Nanawa –batalla en la que Don ELIODORO recibió su segundo bautismo de sangre, pues ya lo había recibido en la toma del fortín “VANGUARDIA”-; los paraguayos inicialmente no opusieron resistencia, lo que animó a los bolivianos, pero en un momento dado, sorpresivamente, los paraguayos abrieron un nutrido fuego con armas automáticas, morteros y fusilería conteniendo tres ataques sobre los puntos más avanzados. La tenaz resistencia paraguaya y la porfiada agresión boliviana llevaron a ambos contendientes a realizar, en algunos momentos y lugares, sangrientas luchas cuerpo a cuerpo, con graves pérdidas para los atacantes. La situación de los paraguayos era grave. Escasez de municiones y la falta de aprovisionamiento pusieron en jaque a nuestras tropas. Aun así la defensa pudo sostenerse varios días, dando pie a numerosos actos heroicos en ambos bandos. Inclusive, los bolivianos llegaron a atacar la cocina y los servicios de sanidad paraguayos, enfrentándose cuerpo a cuerpo con los paraguayos, incluyendo enfermos y heridos, que se defendieron con bayonetas, machetes y palos puntiagudos.

Este primer ataque a Nanawa duró hasta el 31 de enero (11 días más de lo previsto por Kundt). En esos días de combate, los paraguayos tuvieron 248 bajas, contra 2.000 pérdidas bolivianas. El prestigio del mercenario alemán sufrió un duro golpe y Bolivia sufrió otra derrota moral.

El segundo ataque a Nanawa, realizado en julio,  fue para impresionar a los negociadores de la Conferencia de Paz de Mendoza, para ello el general mercenario alemán al servicio del Ejército boliviano ejecutó el mayor ataque en masa de la guerra chaqueña, lanzando 7.000 hombres de la VII División boliviana sobre las trincheras paraguayas, precedidos por el bombardeo de 32 cañones andinos, ataques aéreos a baja altura y cinco tanques (tres máquinas Vickers de seis toneladas y dos tanquetas Carden Lloyd).

Por otro lugar, entre las citaciones y ascensos, producto de las acciones de los días 4, 5 y 6 de julio de 1933, en el frente de Nanawa, hechas por el Comandante de las operaciones, entre varias menciones podemos leer lo siguiente:

“ORDEN DEL DÍA DEL CUERPO NRO. 30
I.- Este Comando se complace en felicitar a todos los Comandos subalternos que con una exacta comprensión de la situación y con un alto espíritu de cooperación, han facilitado la tarea del Comando acudiendo a la primera orden para prestarse recíproca ayuda ya en personal, ya en material diverso. El Comando ha solicitado citación especial en la Orden del Ejército de las siguientes unidades:
- …
-                    SECCIÓN TRANSPORTE
IV.- Cítense a los siguientes SS. JJ. OO. Sub-Oficiales y tropas que se distinguieron por su brillante actuación en las últimas acciones:
-                  
-                 Cítense a los Sgtos. Chauferes de la V División Luis Rojas, ELIODORO YNSFRÁN,   Ramón Fretes y Sixto Ortíz, por el brillante comportamiento.
-                    
FDO. L. IRRAZABEL. – Tte. Cnel. Jefe III C. de E.”

En los años anteriores a la revolución del 47, don ELIODORO YNSFRÁN ya era maquinista de categoría “segunda clase”; para llegar a ese escalón tomó cursos en la escuela de conductores navales, pasando satisfactoriamente estos. En este oficio de embarcadiso recorrió de punta a punta el país en un sinfín de ocasiones, viajando continuamente a ciudades argentinas, en especial Buenos Aires, con escalas al puerto de Montevideo en el Uruguay. Cuando sucedió la inevitable revolución, fue sorprendido embarcado y lo obligan a pilotar una de las embarcaciones oficialistas en razón a su condición de miembro del sindicato de conductores navales y de la Liga de Obreros Marítimos, en ese trance se asegura primero que su familia haga el pasaje hacia Clorinda ayudados por su pariente, el ex Ministro del Interior y Justicia, Gral. Juan Rovira Salanueva- para luego tomar rumbo hacia la zona del Norte, hacia Concepción, y llegar al puerto de Ybapobó. Cerca de este se entera del trágico final del primo hermano de su esposa, el Mayor Eusebio Quintana Franco, quien fuera degollado en los excesos esgrimidos por los milicianos pynandí colorados y pide su retiro del servicio. Antes tiene que ir a gestionar la excarcelación de su hermano Mateo, que por ser Liberal fue a parar en los departamentos de investigaciones del cuartel de la Policía en Asunción. Una vez entrevistado con el jefe de la Policía, el Cnel. Rogelio Benítez y mediado satisfactoriamente por su hermano obteniendo un salvo conducto para movilizarse sin ser molestados, abandona el Paraguay por la zona de puerto Elsa y se dirige al encuentro con su familia y amigos en el exilio.

Después de la trágica historia del Mayor EUSEBIO QUINTANA FRANCO, toda la familia Ynsfrán Rovira, Rovira Franco y los Rovira en general, una vez más, en la diáspora, por tierras formoseñas de la Argentina, cual nómadas impenitentes, llevan a toda la familia, hijos y sobrinos. Después de calmados los ánimos, eso sí después de algunos años, pues de este éxodo algunos miembros de la familia nacieron en Formosa-Argentina, como ser Odilón y Teresa Ynsfrán Rovira, a la vez otros primos, entre ellos, María Digna, Viviana, Esteban, Fabian, Epifanio, Ramón, Elida, Rosa y un largo etc.; algunos vuelven al terruño con sus padres. Los Rovira Franco regresan a su hogar en Sajonia, más algunos de sus hijos deciden quedarse en Formosa, Resistencia y otros en Corrientes a dar curso a sus nuevas vidas.

El año de 1975 sería crucial en las decisiones en cuanto al oficio de marino de Don Eliodoro, pues en ese año sufre un accidente en el cual naufraga su remolcador a puertas de la gendarmería argentina en costas del río Paraguay hacia el lado argentino. El accidente se produce cuando se sucede un oleaje inusual por la ventisca pertinaz, que lleva a empujar las chatas que iban siendo remolcadas, y estas se abalanzan sobre el remolcador. Cuando este empieza su fatal embestida, sus compañeros no pueden dar aviso al maquinista, don Te´ó, que se encontraba en la sala de maquinas cuando siente el impacto, en el intento de reaccionar es sorprendido de lleno por las aguas que inundan la sala y le empujan hacia el fondo de ella, produciéndose el hundimiento del remolcador hasta unos 25 metros de profundidad. Don Te´ó, cuando narraba esta terrible macabra experiencia, ponía énfasis, en que el único y mayor impulso en su voluntad para sobrevivir fue que tenía tres nietos (Víctor, Claudia y Diego) que no le llegarían a conocer y mucho menos que recordar, y por ello lucho con toda la vitalidad de su voluntad para nadar y emerger a la superficie, como efectivamente lo hizo, salvándose de una muerte segura.

La familia conformada por Don José Pedro Rovira i Fontdecava y por Doña Santa Cruz Franco Mendoza –padres de la esposa de Don Eliodoro- podemos comentar- tuvo 7 hijos. Entre estos citamos al mayor, Francisco fue bautizado según consta en el número de registro 1286 del libro de bautismos de la Iglesia de María Auxiliadora el día 4 de noviembre de 1916 por el presbítero Antonio Tavarozzi siendo apadrinado por Don José D. Quintana. Francisco Rovira Franco nació el día 11 de mayo en la ciudad de Asunción-Paraguay. Este registro esta agendado en el Índice del libro de bautismos de la citada parroquia en la página 259.


El segundo hijo varón es Secundino quien fue bautizado en la Iglesia de María Auxiliadora en fecha de 11 de agosto de 1917 como consta en el registro número 1700 en la página 340 de dicha parroquia, nació el 1 de julio del corriente año, fue padrino Don Rómulo Molina, oficio el sacramento el presbítero Celestino Saba. Secundino Rovira Franco falleció un día 4 de setiembre de 1968 en la ciudad de Clorinda según consta en el certificado de defunción al folio 92 Tomo I Acta 92 Año 1968 inscripto en el registro civil sito en Clorinda – Formosa – Argentina.


El tercer hijo varón fue Pablo, nació un 26 de enero de 1920 y fue bautizado el quince de marzo del mismo año, el celebrante del rito católico fue el presbítero Domingo Queirolo, asumieron como padrinos Don Juan Burián y Doña Juana Rovira. Estos datos consignados se encuentran en el registro número 1265 en la página 228 del libro parroquial.


Le sigue inmediatamente Bienvenida- futura esposa de Don Eliodoro Ynsfrán- , la primera hija de la familia –por ello el nombre-, quien nació según el libro de bautismo un 15 de mayo de 1925 (esta fecha es errónea pues nació realmente el 15 de marzo según consta en el registro civil; como dato que confirma el dado en este documento podemos decir que al leerse en este “Que el día Domingo quince de marzo de mil novecientos veinticinco” como fecha exacta del nacimiento y cotejándolo según el calendario de marzo de 1925, consignamos que efectivamente fue “domingo” el día referenciado como el del nacimiento, a pesar de que este registro hecho en el fuero civil fue posterior al del registro oficial) y fue bautizada por el presbítero cura párroco Domingo Queirolo el 23 de mayo del mismo año, fue su madrina Doña Juliana Franco, todo ello es referenciado en el registro número 496 en la página 123 del correspondiente libro.


Juan de Dios es el quinto hijo de la familia, fue bautizado por el presbítero Domingo Queirolo un 27 de marzo de 1927 habiendo nacido el 8 del mismo mes, fue su padrino Don José Raz. Todo esto está en la página 242 bajo número de registro 788 del libro respectivo. Contrajo matrimonio con Francisca Haven en la ciudad de Corrientes Argentina el 23 de diciembre de 1960. Falleció en la misma ciudad sin dejar descendientes en el 2007.


Le sigue en orden María, quien nació un 22 de octubre de 1928 en Asunción – Paraguay. Doña MARÍA ROVIRA FRANCO se casó con PABLO YUDI, no tuvieron descendientes (fijó residencia en Asunción, Paraguay).

Doña ELVIRA ROVIRA FRANCO contrae nupcias con Don PEDRO PABLO MOREL (fijó residencia en Clorinda-Formosa, Argentina).

La casa familiar de los ROVIRA FRANCO, quedaba en las calles Teniente Prieto, Testanova y la Conquista, en el barrio San Antonio de Asunción.

En el registro número 67 de la página 253 y 254 del libro de matrimonios correspondiente al año de 1925 se puede leer lo siguiente:

“En la Vice parroquia de María Auxiliadora, a los veintiún días de noviembre de mil novecientos veinticinco previa dispensa de una amonestación y llenados los requisitos del caso y no resultando ningún impedimento el Presbítero Ernesto Pérez bendijo en el domicilio de la novia, el casamiento de Pedro Rovira, soltero de treinta y seis años, natural de esta feligresía y legítimo de Don Pedro Rovira y de la finada Joaquina Fontdecava con la señorita Santa Cruz Franco, soltera de esta feligresía, de treinta y tres años e hija legítima de los finados Esteban Franco y Luisa Mendosa. El subrayado debe decir Luque. Con este matrimonio fueron legitimados: Francisco de diez años, Secundino de nueve, Pablo de seis, Bienvenida de siete meses. Fueron padrinos Don José Blaz y Natalio Acosta.
Pbro. Domingo Queirolo.” 



En cuanto a los orígenes de Don José Pedro Rovira i Fontdecava podemos citar textualmente el acta bautismal de la página 327 y 328 del libro de bautismos de la Iglesia de la Encarnación del año 1889 que dice lo siguiente:

“En el Oratorio y Diez y nueve de mayo de mil ochocientos ochenta y nueve por autorización del infrascrito, el padre D. Francisco S. Ayala Hospital bauticé solemnemente a un párvulo por nombre José Pedro, hijo legítimo de Don Pedro Rovira, español, y de Doña Joaquina F. de Rovira. Nació el doce de mayo del corriente año, sirvieronle de padrinos Don Antonio Bugueta también español. Casado y domiciliado y su señora Doña Josefa B. de Bugueta a quienes advirtió el parentesco espiritual y demás obligaciones de todo lo cual certifico y firmo paso constancia. Juan Bernabé Colmán Cura de la Encarnación.”


Sobre la consorte Doña Santa Cruz Franco Mendoza podemos citar su acta bautismal acreditada en la página 178 y 179 del libro de bautismos correspondiente al año de 1893 en lo que sigue:

“En esta Iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario de Luque, a los doce días del mes de mayo de mil ochocientos noventa y tres yo el infrascripto, cura de ella, bauticé solemnemente a un párvulo a quien puse por nombre Santa cruz, hijo legítimo de Esteban Franco y de Luisa Mendoza, nacido el tres de mayo del corriente año, siendo padrino Damasio Prieto, a quien advertí el parentesco espiritual y las obligaciones que había contraído en razón de su oficio, Hermenegildo Roa de que certifico- es copia fiel- Miguel Maldonado.”


Doña ENRIQUETA BIENVENIDA ROVIRA FRANCO, se casó con Don ELIODORO YNSFRÁN PEREYRA, el seis de agosto de 1942 en la Iglesia de María Auxiliadora como consta en el libro de Matrimonios Número III, al folio doscientos cuarenta y tres de dicha parroquia, siendo sus padrinos (testigos), su primo Don JULIÁN REJALA y Doña SERAFINA DE REJALA, firmando Luis Testa como párroco. Como fruto de su amor tuvieron 5 hijos: TOMASA (se caso con JUAN DE LA CRUZ GÓMEZ; sus hijos son: CLAUDIA ELZABETH (tiene dos hijas: MAGALÍ ELIZABETH y CAMILA BELÉN) y JUAN ALBERTO (tiene un hijo llamado LUCAS NAHUEL y otra MONSERRATH); TERESA (se casó con LINO ANDRÉS OXLEY AGÜERO; sus hijos son: VÍCTOR MANUEL (está casado con ANABELLA ELENA PORTILLA CORVALÁN y tienen un hijo llamado DYLAN ANDRÉS) y LOURDES ROCÍO; ODILÓN (se casa con MARÍA CRISTINA FERREIRA; sus hijos son DIEGO MARTÍN (tiene tres hijas con LORENA CHIRIFE, ellas son LUANA LUJAN, AILIN AYELEN y MÍA TAIZ) y OLGA BEATRIZ; JULIANA quien no tiene descendencia, y por último CIRILA (se casó con FEDERICO ENRIQUE CANDIA JARA, su hijo es RICHARD DAVID quien está casado con LORENA FERNANDEZ CASTILLO); fijó residencia en Asunción, Paraguay. 

Don ELIODORO YNSFRÁN PEREYRA, dejo de existir físicamente un 30 de junio de 1999, descansa sus restos en el cementerio de la ciudad de San Lorenzo, su memoria se perpetúa en sus hijos, nietos, bisnietos y tataranietos.

3 comentarios:

  1. te dejo un aporte genealógico:
    pedro ijsbran, llega a asunción del paraguay con nuñez cabeza de baca, don pedro con el tiempo formo familia con una nativa del lugar, tuvo al menos 3 hijos, solo se de dos, pedro y francisco.

    Francisco migro a chile en alguna expedición, no he podido investigar esta linea aun.

    Pedro el primogénito varon, ya llevaba el apellido Isbrán, nació alrrededor a 1558 en el paraguay, en algunos censos argentinos lo catalogan con mestizo, participo en la segunda fundacion de buenos aires con juan de garay. recibió tierras por ello, caso con ana diaz hija de mateo diaz también nacida en asunción del paraguay. con quien tuvo 5 hijos.

    siendo los mas celebres: Pedro Isbrán y Felipa Diaz (en la españa antigua era comun anteponer el nombre de linea materna al paterno, heredandose el paterno por sangre y sucesion), asi pues Pedro Isbran nieto del suizo germano catolico que arribo hasta america, se estableció en santa fe, donde caso con Agustina Aguilera (queda evidente que si pedro isbrán nacido en 1558 se hubiera casara en 1647 tendría ya 89 años, lo que es de por si algo difícil de pensar). ellos se establecieron en Cayastá Santa fe, trabajo en el cabildo de esta ciudad y dejo buena cantidad de documentos de ello...

    Felipa Diaz, hija de Ana Diaz y Pedro Isbran, caso con Domingo de los Santos e Ramos, de origen portugués, caso el 06/09/1608 en Nuestra Señora de la Merced, catedral de buenos aires, Fueron sus Testigos: Pedro de Frias y Leonor Luys (Libro de Matrimonios I, Fol.58), de esta linea desciendo yo.

    un saludo cordial, y me encanto tu articulo!

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  2. Gracias Carlos, tu aporte es de gran valor. Me gustaría intercambiar documentos e hipotesis contigo, mi mail es victoroxley@gmail.com

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    1. te envie invitacion en facebook... ahi puedo compartir mas facil los documentos... un saludo, me llamo carlos espantoso.

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